Esto es verídico, es algo gracioso que me pasó a mí, en mi casa, con mi hijo pequeño Alejandro, que por aquel entonces tenía unos tres añitos!
Yo estaba en la cocina "arreglando" las sobras del cocido del dia anterior (llamado "ropa vieja" por ésto lares)
En esto que entra mi peque y me preguna:
- Mami, que vamos a comer?
- Ropa vieja (le contesto yo)
Me mira con ojos como platos y sale de la cocina todo pensativo y aire preocupado... al ratito vuelve y va y me suelta:
- Mami...yo no quiero comer "ropa sucia"...!